El iPhone no es un móvil caro

El iPhone se ha tomado como paradigma de móvil caro pero vamos a ver que en realidad no ha tenido precios diferentes que sus rivales en la gama alta.

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Antes de empezar este artículo de opinión quiero dejar claro que el título elegido hace referencia a la tercera acepción del adjetivo caro, la que indica que un objeto es “Dicho de cualquier cosa vendida, comprada u ofrecida a un precio más alto que el de otra tomada como punto de referencia, la cual es más barata con relación a aquella“.

Obviamente me refiero a móviles de gama similar que rivalizan con el iPhone por un mercado que no es el masivo, en el que se libran batallas muy diferentes y en el que Apple, al menos por el momento, no quiere entrar,

El motivo de este post es realizar una reflexión en voz alta sobre lo que me parece el precio del iPhone como dispositivo móvil, más allá de lo que cueste ahora un iPhone 6, lo que costaba el año pasado el iPhone 5S o lo que costó el iPhone 2G original.

El iPhone no es un móvil caro

Cuando entramos en un debate sobre el precio de los móviles y se llega al dispositivo de Apple siempre hay al menos una persona pero con frecuencia muchas, que opinan que el iPhone es un móvil caro y que no vale lo que cuesta.

Partiendo de la base de que no es un dispositivo para todo el mundo, ¿realmente el iPhone es un móvil especialmente caro? Vamos a compararlo con sus principales rivales de gama alta con otros sistemas operativos.

La gama alta se paga

El iPhone 5S se lanzó con un precio de 699 euros en su versión más básica, lo mismo que cuesta ahora el iPhone 6. Si miramos a la competencia con Windows Phone podemos ver cómo el Nokia Lumia 1020 se comercializó por 699 euros, el mismo precio que el iPhone 6 pero un año antes y el Nokia Lumia 930 ha empezado en los 599 euros. El Nokia 1520, uno de los más potentes se quedaba a medio camino en los 679 euros.

El Nokia Lumia 1020 partió de los 699 euros

Como vemos la gama alta de Windows Phone tiene un precio de lanzamiento similar a la de Apple, aunque es obvio que tenemos dispositivos con el sistema operativo de Cupertino que son mucho más baratos, igual que sucede en otros dispositivos como los ordenadores de sobremesa o portátiles que llevan Windows si los comparamos con los Macs.

Si nos vamos a Android podemos escandalizarnos con los precios de partida de la gama alta. El HTC One M8 costaba el día de su lanzamiento 729 euros, más que el iPhone 6. Pero incluso el M8 es más económico que el Samsung Galaxy Note 4 que ha empezado su venta en los 749 euros. E incluso este es más económico que el Samsung Galaxy Note Edge cuyo precio en los pocos países en los que se ha comercializado está entre los 800 y 900 euros, un precio de base similar al que tiene el iPhone 6 Plus, el iPhone más caro jamás vendido.

El HTC One M8 empezó costando 729 euros

Pero no sólo HTC y Samsung tienen unos precios tan altos. Hace un año Sony lanzaba el Sony Xperia Z1 por 699 euros y el Sony Xperia Z Ultra por 729 euros, precios de nuevo en el orden de magnitud de los nuevos iPhone de este año y por encima de lo que costaba el iPhone 5S.

Podemos pensar que los terminales móviles cada vez son más caros y que la tecnología que implementan o el dinero que se gastan las empresas en marketing hay que pagarlo pero esto no es tan nuevo. Hace más de una década el Sony Ericsson P800, un smartphone que parecía más una PDA como era el estilo del momento, costaba entre 750 y 800 euros en su lanzamiento, si no lo importábamos ya que entonces nos íbamos por encima de los 1000 euros. Antes que él pudimos comprar el Nokia 7650 por algo menos de 600 euros, un terminal que al igual que todos los mencionados aquí era de gama alta.

La devaluación y la segunda mano

Está claro que si comparamos el precio de los iPhone con sus rivales tenemos que hacerlo en las mismas circunstancias, como hemos hecho en la primera parte de este artículo, pero también hay que tener en cuenta dos parámetros que se suelen mirar a la hora de comprar un móvil.

La devaluación de los iPhone ha sido hasta hace poco muy inferior a la de sus rivales y esto es algo a lo que la propia Apple ha ayudado al no bajar progresivamente el precio de sus terminales. Un iPhone cuesta lo mismo el día de su salida a venta que el día de su retirada, al menos de forma oficial y si no buscamos en outlets de cupones o similares.

Por otro lado la competencia no existe si es que queremos un móvil con el sistema de Apple e integrado con sus ordenadores y tablets y es que si bien en Windows Phone o Android hay alternativas en Apple no. El precio es una barrera que estamos obligados a cruzar.

No obstante parece que este año con el iPhone 6 y la venta de segunda mano de este modelo y de su antecesor, el 5S, las cosas han empezado a cambiar y si bien no hemos llegado a las bajadas de precio bruscas de los Samsung con Android o de otros terminales con el sistema de Google está claro que algo empieza a cambiar.

¿Es el iPhone un móvil caro? Tanto si elegimos como respuesta el sí como el no hemos de ser coherentes y al menos reconocer que no es más caro que sus rivales en la misma gama.

¿Merece la pena pagar lo que se pide por él? Ahí ya entramos en otro debate, uno en el que tengo muy clara mi posición. No, no merece la pena.

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