21 días de cuantificación personal: apps, sensores, deporte y nutrición

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Este es un análisis un tanto personal de un aspecto que se ha puesto de moda recientemente y del que hemos visto una explosión en forma de hardware en el CES de 2014: la cuantificación personal.

Para los que aún no sepan qué es, decir que se trata de contar la cantidad de calorías que quemamos a lo largo de día para poder llevar una vida sana cuidando otros aspectos añadidos como la nutrición.

En este artículo expondré un caso particular, el mío, en concreto en los últimos 21 días en los que he usado dos sistemas de cuantificación de diferentes formas y con diferentes dispositivos y aplicaciones.

21 días de cuantificación personal: apps, sensores, deporte y nutrición

Los antecedentes y motivos

Antes de empezar pondré un poco en antecedentes a los lectores sobre mi decisión de hacer esto.

Mi trabajo me exige estar muchas horas sentado lo cual me ha creado una hernia discal que me impide hacer algunas cosas. Para mejorar he ido a rehabilitación pero ha sido en vano. Así pues opté por ver qué me iría mejor y lo encontré en el deporte, aunque no sólo.

Así, desde hace año y medio voy con regularidad al gimnasio y desde hace algo más de cuatro meses cambié de forma radical mi alimentación. No quiere decir que viva a dieta, sino que ahora lo racionalizo todo mucho más. Y sí, sigo comiendo pasteles o palomitas, por poner un ejemplo, aunque no es ese el tema del artículo.

Lo importante es que antes de empezar a cuantificar ya llevaba 18 meses haciendo deporte y casi 4 comiendo mucho mejor de lo que hacía antes.

Al igual que decidí empezar a hacer ejercicio por la hernia o comer mejor porque el soportar menos peso hacía que mi columna trabajara mejor, decidí hace unas semanas empezar a controlar una relación que es clave en la salud: ingesta/quema de calorías.

Este es el principal motivo por el que empecé a cuantificar lo que gastaba y poco después también lo que consumía.

Siempre he dicho que cuando se hace algo hay que hacerlo a largo plazo y pese a que las pulseras cuantificadoras me llevaban llamando la atención unos meses no ha sido hasta que me he dado cuenta de que esto es algo que voy a hacer mucho tiempo cuando me he decidido a empezar en serio la tercera fase.

Los métodos

Los métodos

Cuando queremos bajar de peso lo que hacemos es reducir la comida y comer cosas que sabemos que engordan poco. Durante un tiempo funciona pero luego volvemos a la rutina y normalmente ganamos el peso que habíamos perdido. La mejor forma de controlar esto es aprender a comer mientras hacemos ejercicio a diario si es posible.

Para ello he usado dos elementos clave: un sensor cuantificador y una aplicación de control.

Al principio empecé a usar el iPhone 5S que gracias al coprocesador de movimiento M7 es capaz de contar los pasos que damos y así saber cuantas calorías gastamos de esa forma. Eso lo hice un par de semanas con una de las numerosas aplicaciones que hay a tal efecto en la AppStore a la vez que intentaba controlar lo que comía mirando las calorías de cada cosa.

Poco después de di cuenta de que eso no era suficiente así que empecé a usar la app de FitBit, que se había actualizado para hacerse compatible con el iPhone 5S y además tenía una base de datos interesante con la que controlar lo que se come. De esta forma unía dos apps en una sola.

El tercer paso fue usar una Fit Bit Flex, uno de los productos de FitBit que controla el número de pasos que das y que tiene forma de pulsera.

Elección del hardware

Elección del hardware

Tras usar unos días el iPhone 5S me di cuenta de que necesitaba algo que estuviera en todo momento conmigo. Había varias opciones, desde Jabowne Up hasta la famoso Nike Fuelband, pero me decanté por Fit Bit por varias razones.

La primera es que los usuarios hablaban bien de ella; la segunda es que es sumergible y esto es importante ya que uno de los deportes que hago es la natación, y aunque es a un nivel muy inicial prefiero no tener que quitarme nunca el sensor de monitorización.

Esto último es crucial porque es la única forma que tengo de contabilizar todos los movimientos. Con el iPhone 5S me di cuenta de que no contaba todo lo que hacía ya que siempre estaba en la mesa, no en mi bolsillo, salvo cuando salía de casa, pero no al gimnasio, ya que allí nunca llevo móvil.

De esta forma empecé 21 días en los que usaría la app de FitBit y la Fit Bit Flex.

21 días cuantificándome

21 días cuantificándome

En estos 21 días me he dado cuenta de que esta aplicación ha pasado a ser la que más uso a lo largo del día, unas 6 ó 7 veces debido a que es capaz de controlar lo que gasto, puedo apuntar lo que consumo y además me permite llevar el control del agua que bebo o del peso que tengo. Puede parecer baladí pero antes de empezar a usarla bebía unos 800 ml de agua al día y ahora rondo los 1600 ml. Cualquier nutricionista os dirá que debéis beber unos 2 litros diarios.

Así pues, el llevar la pulsera me ha hecho darme cuenta de que comía demasiado, dado que mi cuerpo no quemaba tantas calorías. Esto simplemente significa que no necesitaba tanta energía en forma de comida, por mucho que yo creyera que sí. No se trata de cantidades, que también, si no sobre todo del tipo de alimentos.

Por otro lado se crea un componente de competición, aunque en mi caso conmigo mismo ya que aunque se puede competir con amigos no me resulta de ningún interés. Sí que me esfuerzo en quemar las calorías que tengo de meta cada día y otros usuarios me costa que se esfuerzan en llegar a los pasos mínimos.

Lo que podría parecer una obsesión o un juego tonto se torna en salud cuando nos damos cuenta de que lo que estamos haciendo es competir por hacer más ejercicio del que hacíamos.

Por otro lado tenemos la tabla de calorías y es que ver cuanto engorda cada alimento te cambia la perspectiva. Por ejemplo, a la hora de merendar podemos optar por dos tostadas con mantequilla o un bollo de chocolate. La duda se disipa si pensamos que el bollo de chocolate tienen las mismas calorías que cuatro tostadas con dos cafés. No se trata de comer menos, sino de comer lo mismo y mejor.
No es tan importante comer una cierta cantidad de calorías como tener clara la relación entre lo que gastamos y lo que ingerimos. Es viable ingerir 3000 calorías al día si luego hacemos ejercicio a ese mismo nivel.

También es capaz de monitorizar el sueño pero como nunca he tenido problemas en ese sentido no es algo a lo que le haya sacado partido.

Conclusión

Conclusión

Cada caso es personal, y más en este sentido. Entiendo a los que opinan que gastarse 100 euros en un medidor no les compensa y entiendo a los que desde que lo tienen sencillamente se mueven más, aunque coman de la misma manera.

Personalmente creo que si eres un aficionado a las tecnologías y quieres controlar, o mejorar el control, de estos dos aspectos, ejercicio y nutrición, es una muy buena inversión, independientemente del modelo que elijamos o de si usamos simplemente el móvil como sensor de actividad.

Eso sí, siempre es recomendable afianzar unos hábitos para no correr a comprarnos un monitor de actividad y dejarlo en el cajón tres semanas después cuando ya se ha pasado la novedad.

5 comentarios

  1. Personalmente tengo una Jawbone Up puesto que me pareció la más bonita, tanto a nivel de hardware como a nivel de App. En un principio comencé a meterle a la aplicación todo lo que comía y sincronizaba cada 2 o 3 días para ver los pasos y la calidad del sueño y de paso competir un poco con los amigos que tenía añadidos, pero al final me di cuenta que lo mejor es competir con uno mismo por ver si realmente estás llevando una vida saludable.

    Al principio es como las dietas, te lo tomas muy en serio y luego terminas dejándolo. No por ser un gadget que te cuente lo que haces te va a mejorar la vida, solo tú puedes decidir si realmente te lo vas a tomar en serio o no.

    • Completamente de acuerdo con eso, de ahí el cierre del artículo. Incluso aunque tras dos meses la dejes aparcada ya será algo lo que ha mejorado tu calidad de vida pero la verdad es que yo lo veo más como una forma de aprender a hacer las cosas sin pulsera ni lista de calorías.

      Poco a poco voy interiorizando el movimiento que tengo que hacer cada día si no voy al gimnasio o si voy a nadar, qué cosas es mejor comer a según qué horas, qué gasta más calorías…

      A ver si sigo muchos meses más 😀

  2. Hola Del Vayo, me esperabas y aquí me tienes.

    Muy interesante el análisis, sobre todo para clientes potenciales de pulseritas como yo misma, XD. Llevo tiempo con idea de pillar una porque creo que me ayudaría a llevar un mejor control de mi actividad e ingesta (si te lo planteas como cierta obligación, creo que puede prevenir a que te salgas de la pauta, al menos hasta conseguir el objetivo que te plantees). Como comentáis, no es poca la gente que se cansa, empezando por dejar de meter datos de comida y acabando guardándola en el cajón, pero creo que esto va mucho en la persona; igual que hay gente que no usa apps de cierto tipo, habrá gente a la que esto no le vaya. Pero luego está el resto, que sigue con la pulserita, le saca partido, e incluso le ayuda a corregir o mejorar rutinas (sueño, ingestas, km andados…), por no hablar de lo bien que parecen ir estos trastos en deportistas de élite y gente con un control absoluto (fuera de lo habitual) de horarios, actividad, horas de sueño y otros aspectos.

    Otra cosa que me ha gustado que hayas puntualizado es la diferencia (relativamente evidente) del control entre llevar un fit-tracker siempre encima o “conformarte” con el M7; sin haber tenido pulserita, y habiendo tenido el 5S, creo que la diferencia puede ser bastante notable (el M7 puede ser muy eficiente pero tiene un registro muy parcial de actividad y demás).

    Y, por último, destacar el factor social (pique, motivación). Creo que esto beneficia tanto a fabricantes/desarrolladores como a usuarios. Normalmente, si practicas deporte y te gusta, no dejas pasar un reto, y, aunque sea de buen rollo, si tienes a alguien por delante, lo vas a querer superar…

    Y hasta aquí mi comentario. Personalmente estoy esperando a que acaben de sacar todas las pulseritas anunciadas (de las cuales ya tengo mis estudiosamente seleccionas, XD), y, aunque creo que no será este año el que acaben de cuajar, creo que no aguantaré y caeré, XD. Saludos, nos trol…leemos en Twitter 😉

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